Aquí Estamos

Escribo lo que pienso, tal vez sea una forma más fácil de expresarse, pero sin duda para mí, es la más cómoda :)

lunes, 9 de abril de 2012

Ira

Esos momentos, en los que una frase, una persona, o incluso a veces con una simple palabra, logra que nos invada el cólera y nos dejemos llevar por ese estado de furia ciega y que lo único que logramos es lastimarnos a nosotros mismos sin ganar nada. Esos momentos en los que por no pensar lo que hacemos o lo que no hacemos, en esos momentos en los que no medimos lo que decimos ni como lo decimos, es cuando perdemos una buena relación, o una parte de la misma. A lo que le siguen momentos de tristeza, confusión, situaciones incómodas o violentas al estar cerca a esa otra persona que nos "atacó" en primera instancia.
¿Por qué dejamos que esos sentimientos dominen nuestro actuar?
¿Por qué después no pedimos perdón?
Yo me comprometo a evitar un poco ese enojo (soy muy temperamental), pero no prometo nada.
Es difícil controlar lo que uno siente, y eso siempre hace que nos terminemos mandando cagadas. Antes que hacernos más mal con esos sentimientos lastimeros, comprometámonos a evitar esos sentimientos, ser más tolerantes y escuchar a los demás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario